Como
poseída por el demonio, Paula recorrió la casa a grandes zancadas, a su paso,
iba cerrando las puertas que se encontraba abiertas. De mala manera, haciendo
que resonaran, al igual que sus zapatos, que chocaban con fuerza en el suelo.
Esos
zapatos le gustaban, pero no eran de sus favoritos, así que… Con fuerza piso el
suelo, y el tacón hizo un fuerte sonido. Otra puerta fue cerrada.
-Maldito
–masculló ella, sin querer alzar la voz- ¿pero quién te crees que sos?
Asqueroso de… ash…
Apretó
los puños con fuerza, y alcanzó la puerta de su habitación; la de invitados. La
abrió, y la hizo chocar contra la pared por el impulso, después, de una patada,
la volvió a cerrar. ¡PLAF!
Se
notaba que eran familia… No sabía con quien estaba más enojada, si con
el idiota de Ángel, por creerse Dios, o con su… marido, que era una
persona inhumana, que no merecería nada bueno en ese mundo. Nada.
Giró
sobre el suelo, buscando algo en la habitación que pudiese romper, y que a él
le hiciera daño. Pero no era aquella la habitación de Pedro, y no había nada
que él fuera a echar en falta, con rabia, pateó la cama, y movió el colchón de
su sitio, por unos minutos deseó que el colchón fuera Pedro, y así poderle
devolver un poquito del daño que él le había hecho a ella.
-¿Se
puede saber qué te pasa? –la puerta de la habitación de abrió de pronto, y un Pedro
algo fuera de lugar entro en el cuarto.
-Quiero.
Que. Me. Dejes. En. PAZ –dijo ella, abriendo el armario. Estaba cansada de
llevar esa ropa. De llevar esa inútil vida.
-¿Incoherente?
¿Es la única palabra que se te ocurre? Porque a mí se me ocurre medio
diccionario para describirte, y te aseguro que ninguna tendría un significado
bueno.
-¿Medio
diccionario? Guau… Podes empezar.
Paula
se giró, con los ojos echándole chispas, los puños apretados, y muchos deseos
de golpearlo.
-Sali
de mi habitación, Pedro Alfonso. Fuera.
-Es
mi casa.
Paula
movió sus pies, subida aun en sus altos tacones, podría propinarle una patada
en la entrepierna antes de salir…
-No
sé donde pensas que vas, pero puedes ir aparcando tus lindos piesitos, porque
al único lugar al que te van a llevar, va a ser de vuelta a la cama.
-No
estaba en la cama… -replicó ella.
Paula
se paralizó. Lo miró a los ojos, y vio duda en ellos, ¿se acordaría él de…? No,
imposible.
-No
sé de que hablas…
Pedro
se acercó a ella, y la asió de los brazos con suavidad, lo sujetó pero sin
forzarla y sin hacerle daño.
-Contame,
Paula, decime que pasó ayer… -ella titubeó. ¿Qué le contara qué?
-No
hay nada que decir.
-¿No,
nada?
-No…
-Entonces
no te forcé… no te hice daño…
El
estómago de Paula se encogió, no la forzó, no le hizo daño… ¿de qué hablaba? Miró a los ojos de Pedro, y entonces lo entendió. El color acudió a sus
mejillas.
-Anoche
no pasó nada –aclaró- solo dormimos.
-Solo
dormir –dijo él ausente- Si. Solo dormir. Bien. Ahora agarra tus cosas y llevalas
a nuestra habitación.
El
enojo que había quedado en un segundo plano, volvió a ser la estrella del
momento.
-No.
No voy a ninguna parte.
-Sos
mi mujer, y como tal, debes compartir mi cama.
-Cavernícola
–susurró ella, sin mirarlo- soltame –pidió. Él, para asombro de ambos, la
soltó.
-Mira
Paula… no compliques las cosas, deja de jugar, solo tenes que trasladar la
ropa, dormir juntos no nos va a hacer daño.
-Si,
ya…
-No
quiero compartir tu cama, Pedro, tengo suficiente con tener que verte a diario…
-Me importa muy poco lo que queres, corazón, mi hermano va a pasar unos días con nosotros, y como comprenderás, no pienso dejar que duermas en otra habitación.
Paula
no estaba segura de que le había afectado más, si el tono osco de Pedro, o el
significado de sus palabras, se quedó en silencio, y retrocedió los pasos
justos hasta llegar a tocar con las piernas la cama, donde se dejó caer.
-No
–dijo ella.
-Deja
la terquería, Paula, no vas a conseguir nada. Te dije que quería que nos llevemos
bien. Empezar de nuevo.
-No
es tan fácil, Pepe, no lo es.
Él
agradeció el escuchar de los labios de ella, el diminutivo de su nombre, le
daba sensación de confianza, de intimidad. Suspiró.
-Claro
que lo es, solo tenemos que llevarnos bien. Solo eso. No es tan difícil, corazon,
en antaño nos llevábamos bien.
-¡Ya
estoy cansado de pelear, tenemos una hija de tres años, debemos dar ejemplo,
comportarnos!
Paula
se levantó de un salto de la cama, y lo miró a los ojos furiosa.
-¡No
pienso comportarme de ninguna forma, con el… con tu hermano metido en casa!
Cuando se vaya, lo pensaré.
Pedro
suspiró.
-No
pienso echar a nadie.
-Y
yo no pienso convivir con un mentiroso y un manipulador.
Pedro
arqueó una ceja, y ella supo que recordaba el momento en el que él la había
llamado así. Después su boca se convirtió en una línea recta.
-No
vuelvas a insultarlo.
-¿Qué
no lo insulte? Te aseguro que no vas a conseguir dirigirme, no me vas a dar
ninguna orden. Y te digo algo, si él se queda, Sofia y yo nos vamos.
-Paula,
te estás pasando.
-No,
no lo estoy haciendo.
-Si.
Lo haces.
-Mira,
Pedro, no pienso vivir con alguien que me engañó en el pasado, porque aunque vos
no me creas, yo no te estoy mintiendo, y una prueba de ello son las palabras
que él me dijo, antes de que vos, me echaras a mi cuarto como a una nena de
cinco años.
Pedro
esperó, ella tomó aire.
-Me
dijo, que no seguiríamos casados por mucho tiempo.
Su
cara, no mostró nada. Ella permaneció a la espera de algo, una señal.
-¿No
vas a hacer nada?
Ella sintió los oídos pitarle, el nudo del estómago era demasiado fuerte, quería vomitar. Pero… no tenía fuerzas para moverse, tan solo deseaba cerrar los ojos y desaparecer, el corazón… no sentía su palpitar, ¿se habría parado, haciéndole así un favor?
Alzó
los ojos, y supo que estaba viva, él era el único que lo hacía latir con tan
solo una mirada. Pero esa vez, latió despacio. Y ella quiso que parara, y todo
desapareciera.
Se
sentía tan desgraciada… tan desdichada.
¿Por
qué no le creía? ¿Por qué era tan difícil que tomara enserio sus palabras? Ella
no había hecho nada malo. Se había pasado tres años llorando la muerte de su
amado, y esos tres años parecían tan lejanos… Él no estaba muerto. Ella no
tenía por que llorar.
Si
tan solo consiguiera, que él le creyera, si tan solo consiguiera que Ángel
confesara.
Todo
se aclararía.
Todo…
podría volver a ser algo normal, aunque ella no se sentía capaz, de confiar en
él lo suficiente, como para darle la llave de su corazón. ¿Podría dejarlo en
sus manos algún día, sin temor?
Alzó
los ojos hacía él, y los bajó enseguida, las lágrimas se habían acoplado.
-deci
algo –pidió él.
-Lo
siento –susurró ella, y no sabía porque esas dos palabras habían salido de sus
labios.
-Paula
yo…
Una
tregua. Solo necesitaba un poco de tiempo para desenmascarar a aquella persona.
Un poco de tiempo.
-Voy
a trasladar mis cosas a tu cuarto.
-Nuestro.
-Lo
que sea. No tardo.
Algo
extraño se alojó en la garganta de Pedro, le costaba respirar, ¿Qué le pasaba,
por que actuaba así? Paula no era de las que se dejaban dominar… ¿No estaría
planeando algo?
La
miro sacando ropa y acomodándola en la cama. Se veía tan débil. Despacio y
sigiloso se acercó a ella, a pocos pasos, se dio cuenta, de que el cuerpo de
ella se movía, sacudido por los sollozos.
La
abrazó por detrás, tiernamente, notó la rigidez de ella al sentirlo, pero
enseguida se relajó y lloró.
-Shh…
todo va a estar bien –prometió sin saber por qué.
Ella
no dijo nada, solo, lo abrazó. Un poco de su contacto no le haría más mal.
Solo
un poco.
-Todo
va a estar bien… -repitió. Entonces, ¿Por qué ella se sentía tan perdida?
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Aca tienen el capitulo niñas!!!
Espero que les guste!!!!
Ya falta poco para el final!
Gracias por todos los comentarios! Que lindo que les guste la historia!
ACLARACION: porque vi muchos comentarios referido a eso, LA NOVELA ES UNA ADAPTACION, NO la escribo yo!
Ahora si...
Hasta mañana!
Muy bueno!!!Me encanto
ResponderBorrarmuy buenoo , no podes subir otroo hoyy dale porfiss
ResponderBorrarMe encanta la historia... estoy super enganchada esperando el proximo capitulo......
ResponderBorraraii yo taambien me re enganchee me encanta!! subii mas!
ResponderBorrarwow muy bueno,seguí subiendo!!!
ResponderBorrar