viernes, 17 de mayo de 2013

Capitulo 6


Un leve mareo recorrió el cuerpo de Paula, pero ella permaneció de pie mirando el rostro impasible de Pedro, lo miraba clavando sus ojos en la sonrisa deslumbrante de él, en su sonrisa victoriosa.

No debía de haber escuchado bien, su imaginación le había jugado una mala pasada, eso era todo. Retrocedió varios pasos mientras giraba la cabeza buscando a su hija, asegurándose de que estaba bien.

-¿Dónde te crees que vas? –la voz de Pedro retumbó en sus oídos, y una de sus poderosas manos la agarró por el brazo. Alzó la vista, hasta encontrarse aquellos ojos que siempre la habían derretido, aquellos ojos que ahora eran fríos y crueles…

-Me voy a casa… -susurró ella. Que no tenía fuerzas para nada, solo quería dormir profundamente, para despertar, y descubrir que todo aquello no había sido más que un mal sueño.

-Creo que antes me explique bastante bien –dijo Pepe.

-No… -un susurró volvió a salir de su garganta- no –repitió- ¡no voy a volver con vos! –exclamó mientras los nervios se apoderaban de ella, le picaba el cuello y le palpitaba la cabeza, miro a Pedro y a la mano que la tenía presa y comenzó a agobiarse, quería soltarse- soltame –dijo tirando de su mano- ¡que me sueltes! –gritó tirando con fuerza, y soltándose, cayendo al suelo.

-¡Paula! –la voz de Pedro sonó ahogada y se apuro a ayudarla.

Pero ella se levantó antes de que Pedro llegara a tocarla, no quería que la tocara, quería estar lejos de él, quería salir corriendo.

-¡Mami, mami! –la voz de Sofia la detuvo mientras retrocedía- ¿te hiciste pupa?

-¿Qué? No, no…

-Caiste–le dijo ella nerviosa, no le gustaba que se cayeran, porque ella sabía que dolía- ¿tenes pupa? –volvió a preguntar.

Paula suspiró y se agachó hasta estar a la altura de su hija, se arrodilló manchándose el pantalón con pasto, y le tomo las manitos.

-No pasa nada, hermosa. Ahora anda a jugar, que en un ratito nos vamos ¿Si?

La pequeña asintió.

-¿Papá viene conmigo? –preguntó la nena.

-Después hablamos, ¿si? –Sofia volvió a asentir, le rodeó a su madre el cuello con los brazos y le dio un sonoro beso en la mejilla, Paula la abrazó y no quiso soltarla, cerró los ojos y respiró profundamente- Anda a jugar.

Sofia se fue corriendo, pero enseguida volvió y le tiró a su padre de la chaqueta.

-¿Qué pasa, Sofi? –preguntó Pedro, quien había estado observando a su hija y a la madre antes, en silencio.

-Quiere que te agaches, Pedro –aclaro Paula sin darle tiempo a su hija a decirlo, no quería estar mucho tiempo allí.

-Si –gritó la niña con alegría- papi veni… -dijo tirando de nuevo de la chaqueta.

Pedro se agachó, y antes de estar a la altura de su hija, ésta le dio un beso y salió corriendo. Una sonrisa se alojó en su rostro, orgullo de padre. Era la nena más cariñosa que había conocido en la vida, y estaba muy orgulloso de ella, en apenas unas horas ya se había ganado su corazón, y la quería conservar.

De pronto sus ideas volvieron a su mente, y se levantó mirando a Paula.

-Pedro… -dijo ella- llevanos a casa, por favor –añadió.

-No, Paula –contestó él, de lo más tranquilo.

-¿Cómo que no? No me podes retener… no podes.

-En eso tenes razón, pero si sabes lo que te convienes, vas a aceptar lo que te dije antes.

-No… no, eso, es decir, no podías estar hablando  enserio…

-¿No? –preguntó acercándose peligrosamente a ella.

-No… -repitió ella.

-Hablaba muy enserio, corazón. Vas a volver a ser mi mujer…

-No…

-Si –la contradijo él- ¿no preferis vivir conmigo a que te demande? Podrías acabar muy mal…

-No…

-Paula.

-No, no, no, ¡no! No podes hacer eso…

Estaba temblando, ella temblaba exageradamente, y el que Pedro estuviera a unos solos centímetros de ella no la ayudaba en absoluto. Cerrando los puños comenzó a golpearlo con fuerza, y él no pareció apenas inmutarse, las lágrimas le caían por las mejillas, estaba cansada de aquello, y él se empeñaba en pisotearla una y otra vez, continuó golpeándolo, mientras él la miraba.

Tenía tan poca fuerza, que apenas notaba los golpes. Agotada, y con la respiración jadeante, se detuvo y miró a Pedro, que seguía sin inmutarse.

-¿Terminaste ya? –preguntó él.

-Te odio –escupió ella.

-Bien, ya somos dos.

Paula abrió la boca para hablar, pero lo pensó mejor, y volvió a apretar los puños, los que alzó para volver a golpearlo, quería hacer que sufriera, que él sufriera como había sufrido ella. Fue a golpearlo, y cuando se aproximaba al pecho de pedro, él la sujetó por las muñecas, de las cuales tiró hasta que ella chocó contra su cuerpo.

-Soltame –jadeó ella.

-Ya estoy harto de que me pegues, no haces nada, y para perder el tiempo mejor lo aprovechamos en otra cosa.

-¿Q…

La pregunta de Paula quedó ahogada en los labios de Pedro, sujetándola por la cintura la pegó contra su cuerpo, las manos de Paula con los puños apretados quedaron atrapados contra el pecho de el y ante la sorpresa ella no hizo nada por liberarse.

La besó con fiereza, un beso fiero y agresivo al que ella acabó respondiendo, abriendo los labios para él y dejando que la lengua masculina saqueara su boca, él gruñó mientras la besaba, mientras recorría la espalda femenina de arriba abajo con su mano grande y áspera, aquella mano que siempre la había llevado a la locura, aquella mano que en antaño la había acariciado suavemente mientras la miraba a los ojos con amor.

Aquella mano que ahora presionaba la parte baja de su espalda mientras sus dedos se habían colado por debajo de su camisa jugando con su piel desnuda mientras hacía presión y la pegaba más a él.

Un pequeño gemido escapó de la garganta de ella, y él la soltó de repente, se giró y le dio la espalda un segundo, el tiempo suficiente como para respirar profundamente y tomar aire, para reponerse después de aquello.

Se giró hacía ella y la miró con los ojos oscuros, los ojos que del deseo había pasado a la furia, él estaba enojado, y ella confundida, se pasaba la mano temblorosa por los labios, intentando borrar el recuerdo de aquel beso, inútilmente.

-Bien –masculló Pedro- por lo menos alguna ventaja tenemos… -dijo ampliamente.

-¿Qué?

-No todo va a ser malo en este matrimonio.

El estómago de Paula se contrajo ante aquella palabra, y quería saber por qué él insistía con lo mismo, ella no estaba dispuesta a volver con él, no de aquel modo, no de aquella manera, prefería ir al infierno, ya que sería algo parecido, pero estaba segura que en el infierno, sufriría menos.

-No va a haber tal matrimonio –dijo quedamente.

-Claro que si, amor. Si yo estoy dispuesto a hacer el sacrificio por mi hija, vos también.

-No.

-Creo que ya dijiste demasiadas veces esa palabra. Además, sabes que va a ser así…

-Pe…

-A menos que quieras verte sola, con una demanda por mi parte y una petición de custodia.

-Sofi…

-Exacto, tesoro, quiero a Sofia. Y ni vos, ni nadie me va a separar de ella, bastante me perdi ya.

-Pero…

-Te lo puse  fácil… te di una oportunidad; volver conmigo. No creas que a mi me hace mucha gracia –añadió- pero todo sea por nuestra hija.

-Yo no…

-Si no aceptas esto, preparate a perder a Sofia, porque pienso conseguirla.

-No podes hacer eso –farfulló Paula, con las manos temblorosas las cuales se agarraba para intentar detener el temblor- no podes –repitió.

-Oh, claro que puedo, y voy a hacer todo lo posible por tener la custodia de Sofia, si no aceptas…

-Pero… podes visitarla siempre que quieras… podes ir a verla…

-No quiero ser un padre a tiempo parcial, Paula. Ya me perdi tres años de la vida de mi hija, no pienso perderme nada más.

«Si no te hubieras ido, si no hubieras muerto» Paula quiso reclamarle, pero sabía que lo único que conseguiría sería desatar una nueva guerra y lo que en ese momento quería era paz, y un trato, algo que solucionara aquello.

-Pero… -comenzó.

-Pero nada, Paula. Ya te puse mis dos opciones; o volves conmigo, o te preparas para todo lo venidero. Vos decidis. Por lo menos sabemos que tenemos la ventaja del deseo… -susurró sonriéndole- en eso seguimos siendo iguales. Pensalo.

Y tras decir eso, Pedro se dio media vuelta, yendo en busca de su hija, dejando a Paula mirando a la nada, con muchas palabras sueltas en la cabeza.

¿Y ahora? ¿Qué se supone que debía de hacer?


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CHAN CHAN!
Espero que les guste el capitulo!
Millones de gracias por sus comentarios sobre la historia! Me alegra que les guste!
Hasta mañana!

4 comentarios:

  1. ME EN-CAN-TO!!!!! La historia es super atrapante y realmente no puedo esperar para leer el proximo capitulo..........
    Buenísima..... :)

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  2. Muy linda novela!!
    Subi mas capitulos porfis!!!!

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  3. La trama de la novela esta buenisima.... mas capitulos.... maaaaaaasssss...............

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